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Alminar: nombre de torre. Torre alta, erguida, majestuosa. Así, Alminar quiere convocar a la lectura de sus páginas a los ojos curiosos de la vida y de la cultura; interesados por las anécdotas, por los asuntos ajenos, por las emociones.
El objetivo de la revista no es simplemente reflejar lo que acontece dentro de las rejas del colegio, ya que la buena comunicación que existe entre alumnos y profesores hace posible que se tenga noticia de cualquier acontecimiento escolar.
Sin embargo, los pasillos, las aulas, el patio, son a veces refugio de comentarios, opiniones, ilusiones, inquietudes, preguntas… que traspasan las verjas del colegio y, para que también todos podamos participar de ellas, nació Alminar, nuestra revista: la revista del colegio.
Pero, echemos mano de la memoria y recordemos como nació Alminar. Al principio era sólo una idea latente en la memoria. Y un día, hablando del concurso literario, pensamos que las composiciones literarias que obtuvieran premio deberían ser conocidas por todos los compañeros. Sin embargo, publicar únicamente estos trabajos quedaba muy pobre. Entonces ¿por qué no hacer una revista en la que, además de publicar estos textos, tuvieran cabida otras muchas propuestas y aportaciones de más alumnos?.
La idea estaba en marcha, se iba convirtiendo en proyecto. Era necesario y urgente reunirnos para dar forma a este proyecto. Tendríamos un encuentro en una de nuestras casas para merendar y hablar del tema. Así que nos pusimos "manos a la obra".
En primer lugar diferenciamos las posibles secciones que compondrían la revista. ¡ la ilusión con la que trabajábamos nos hacía ver nuestro proyecto como una realidad!.
Pasamos con euforia a los puntos siguientes: ¿Quiénes estarían dispuestos a colaborar?, ¿Qué nombre le pondríamos?. El primero sabíamos que no nos plantearía ningún problema. Estábamos seguros del deseo de participación y colaboración de alumnos y profesores.
La segunda cuestión nos resultaba más complicada. El nombre ¿alguna vez os habéis parado a pensar qué nombre le pondríais a un comercio, una peluquería o a un gimnasio si fuera vuestro?, ¿qué título a un libro, si lo publicarais, o a un periódico si fuerais el director…? El nombre siempre ha de ser breve, sonar bien, que signifique mucho o que no signifique nada, pero que resulte armoniosos al pronunciarlo. Y en ese dilema nos debatíamos nosotros.
Queríamos un nombre simbólico, que tuviera un significado, que sonara bien… se barajaron varios: LITTERA, que significa 'carta' o 'escrito'…ALDABA: 'artilugio con forma de puño que se colocaba en las puertas para llamar"…ALMINAR: 'torre desde donde se convocaba a los fieles (musulmanes) a la oración'.
Esta fue la que más nos atrajo. Eso pretendíamos nosotros: convocar. Convocar a todos. A unos a aportar ideas, comentarios, trabajos; y a otros, los lectores, para que esos escritos cobrasen vida con la lectura.
Las palabras quedan muertas en las hojas si no hay unas mentes que las llenen de significado, que las acepten o las critiquen, que de alguna manera las hagan suyas identificando sentimientos, opiniones…viviendo anécdotas. Momentos… en fin, que todos, de alguna forma, nos viéramos presentes en un texto, en una frase, o tan sólo en una palabra: ALMINAR.
Lo que queda por contar ya lo conocéis porque habéis formado parte de ello. Solo nos queda decir que vuestra cálida aceptación hizo que la ilusión y responsabilidad fueran creciendo en nosotros.
El número cero de ALMINAR se publico en Junio de 1998, desde entonces seguimos mejorando día a día gracias a vosotros.
Revista de Enero de 2007
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